Novedades
Novedades
0
La construcción del templo
La construcción del templo
A L:.G:.D:.G:.A:.D:.U:.
Por el Q.: H.: Bar Lozano Pato
SEFARAD
2 de Adar de 5.768 de la V.L.
Dedicado: a la Cadena Fraternal, espacio masónico dirigido por el M:. R:. H:. José Schlosser.
¿Qué es lo que caracteriza a un Templo masónico?. ¿Lo que se encuentra dentro?. ¿El Rito que practican los Hermanos?. ¿O la intencióncon la que se construye?.La construcción del Templo.·. no tiene como fin último que el G.: A.: D.: U.: habite en él. Sino que éste sea el motivo, para que Él habite entre todos los obreros del pueblo masónico, cuando somoscapaces de entregarnos a nosotros mismos como ofrenda en la construcción, dando todo lo sagradoque llevamos dentro del corazón.
Nos encontramos, de forma cotidiana, rodeados de multitudes, de apariencias, de la opulencia de lo trivial y ficticio y, sin embargo existe la paradoja de tener que acudir a nuestro simbólico desierto personal de la
soledad, para aprender a ser libres.
Desde el silencio y la meditación, el masón recobra una nueva dimensión cuando comprende que tallamos nuestra piedra bruta desde la individualidad, con la finalidad de integración, de proyectarnos dentro
de la Orden y pasar a formar parte del todo en la construcción del Taller para transmutarnos de piedra bruta a cúbica y, a su vez, en obra sagrada y
templo masónico.
Y, llega el momento de construir el Templo, que es el santuario masónico en donde confluyen todas las fuerzas cósmicas del universo, el lugar en el que se
van a posar el V.: de la L.: S.: y las herramientas mágicas de la Escuadra y el
Compás bajo la omnipresencia del G.: A.: D.: U.:
Con un canto corto al rey David, con el salmo 133, muchos talleres comienzan la construcción de la fantástica Obra:
Mirad cuan bueno y cuan delicioso es habitar los HH.: juntos en armonía.
Es como el buen óleo sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba.
La barba de Aarón, y baja hasta el borde de sus vestiduras.
Como el rocío del Hermón, que desciende sobre los montes de Sión.
Porque allí envía Jehová, bendición y vida eterna.
?? ??? ??? ????, ??? ???? ?? ???
Un solo versículo y un sin fin de enseñanzas para compartir, todos los Hermanos juntos en armonía.
Por tanto, el Templo el santuario que el masón construye cada día, con sus
Hermanos, al Amor y a la Fraternidad, y tal tarea la efectuamos con lo que cada uno aporta. No es una obra de unos pocos, no es un edificio para los dignatarios, ni para 7 ni para 9 elegidos Maestros, sino es de todos los obreros, porque cada uno de los Hermanos aporta su ofrenda.
La diferencia, entre la contribución necesaria que se impone y una ofrenda, es el resultado que deviene de lo que se da. De un impuesto resultan las obras públicas, edificaciones inertes, sin vibración. De la ofrenda genuina de cada uno, se obtiene un santuario a la fraternidad y a la Paz.
La pregunta, que podemos hacernos, es: ¿Qué es lo que caracteriza a un Templo masónico?. ¿Lo que se encuentra dentro?. ¿Lo que hacen allí adentro los Hermanos?. ¿O la intención con la que se construyó?.
Y bien podemos pensar que esa estructura, con sus dos simbólicas columnas a la entrada, con un Ara, con el Delta flanqueado por el Sol y La Luna, el candelabro con otras luces estratégicamente plantadas, así como el perfume del sándalo encendido o las herramientas propias de cada grado… no tienen santidad por sí mismos: pues no es el material, ni la magnitud ni las dimensiones(1), ni siquiera la función de todas esas herramientas, la que los hace mágicos o sagrados para el masón, sino que es la egrégora (2) o fuerza espiritual que emana al unísono de todos los Hermanos la que “consagra” la obra iniciada, y la transforma en santuario y Templo.
El Templo masónico es santuario, cuando hay masones que deciden ofrendar, no lo que se les impone, sino lo que “su corazón los motiva”, lo que su conciencia les dicta, lo que su alma percibe que debe ser entregado. Y no es obligatorio, no se les quita, sino que se les pide ofrenda -trumá- que en ivrit, tiene la raíz de la palabra “leharim”: elevarse. Es una ofrenda que aporta a la construcción pero que fundamentalmente hace crecer a quien la entrega y lo hace mirar desde una altura diferente, ayudándolo al crecimiento interior que pule la piedra bruta.
Por eso no es casual que ni el trazado ni el diseño de nuestro Templo, es lo que lo hace tan excepcional porque no es inerte con sus muros y cubierta, puertas y divisiones, sino que tiene la vida y el movimiento del cosmos, cambiante día a día, y configurado para captar la ofrenda que el Universo nos da por medio de la Luz.
Y quizás, así se define el concepto de Trumá -ofrenda-. Es algo que se da, de
acuerdo con lo que dicta el corazón, que cuando uno lo entrega, lo recibe para sí, lo cosecha, en el mismo instante que entregó la semilla… El donante se hace receptor de su propia acción. La capacidad de dar nos hace crecer. La voluntad de ofrendar hace que lo que sale de nuestros corazones se convierta en santuario, por el espíritu del que provinieron los recursos para poder hacerlo.
Pensemos ahora en nuestra propia piedra bruta y en nuestras limitadas construcciones en soledad. Y revisemos si aportamos obligaciones o si
ofrendamos de nuestro corazón. Pensemos qué lugar le damos a lo más sagrado de nuestras vidas y cuánto alimentamos y cuidamos ese lugar. Volvamos a nosotros mismos para descubrir si cuando damos nos quedamos vacíos o percibimos en ese instante que se nos duplican nuestros haberes. ¿En qué moneda de cambio pensamos? ¿Somos de los que construimos en
soledad o de los que se enriquecen con el aporte de otros?
El desierto, de nuestra simbólica soledad de conciencia individual, no es el lugar más propicio para levantar el Templo. Sin embargo no es la
ubicación geográfica, temporal o psicológica lo que hace más o menos viable la construcción de un santuario. Sino la voluntad y la fe de querer hacer algo con el aporte de cada uno.
También podríamos decir lo mismo, cambiando la palabra Templo, por la palabra “comunidad” como el conjunto y la totalidad de los Obreros de un Taller. ¿Acaso no es la comunidad masónica, una oportunidad para volver a construir lo sagrado entre todos? Cada uno, con lo que tiene para ofrendar de corazón. Sin reparar si es el mejor momento o el mejor lugar, sino dejando fluir las ganas de ser, de crecer, de participar y de crear el Arte Real.
La construcción del Templo no tiene como fin último que el G.: A.: D.: U.: habite en él; sino que éste sea el motivo, para que D’s habite entre todos los obreros del pueblo masónico, cuando se traen a sí mismos como ofrenda en la construcción de lo que los hace sagrados a ellos mismos: la entrega del corazón, el dar entre todos. La Luz habitará entre nosotros cuando estemos juntos en armonía, como el buen óleo (3) sobre la cabeza, como el rocío del Hermón (4). Cuando demos de nosotros mismos lo mejor, cuando lo hagamos con el alma, cuando nos enfrentemos a las dificultades y seamos capaces de construir incluso, a pesar de los obstáculos, en mitad del desierto.
Notas bibliográficas: Eliphas Lévi, en Le Grand Arcane (“The Great Mystery”, 1868) identifica ”egregors” (sic) con la tradición acerca de los padres de los Nephilim, describiéndolos como ”seres terribles” que “nos aplastan sin la compasión porque ellos son inconscientes de nuestra
existencia. Los Nefilim (en hebreo ??????? , “los caídos”) o Nephilim son, en la Biblia y otros escritos religiosos, un pueblo de gigantes o titanes hijos de los “hijos de Dios” ( ?????? ??? , bneiha’elohim) y las “hijas del hombre” (banot ha’adam) (Génesis 6:1?4).
1 Nuestro simbólico Templo, es un cuadrilongo, largo de Oriente a Occidente, ancho de Norte a Sur, que se eleva desde el centro de la Tierra hasta el Cielo; diseño que lo hace único, sin igual entre todos los templos construidos por el hombre a lo largo de su existencia, en los que ejercita el
engrandecimiento espiritual, el respeto al Gran Arquitecto del Universo, el estudio de las filosofías, el desarrollo de la ciencias, el cultivo de las virtudes, entre ellas la Verdad y la Justicia, así como la lucha contra la ignorancia y la superchería.
2 El Egregor (del griego ????????? (egr?goroi), significa velar) o Egrégora Masónica como percepción etérea, es real y debe ser comprendida como el resultante de la magia espiritual, la emocionalidad y mentalidad humanas guiadas por el ritual, que se genera a partir del momento en que el V.: M.: declara que la logia está debidamente constituida y comienza la emanación de la energía colectiva de todos los HH.: Una vez formada y, hasta que se deshaga por el cierre del templo, actuará como ente receptor de energías espirituales, supliendo los desgastes físicos y mentales de los presentes y transmutando a todos los que participan de la apertura de los trabajos,
en órganos luminosos de recepción y transmisión armoniosa de amor, verdad, paz y justicia en todos los planos en que actuará ese “cuerpo místico”.
3 El aceite de la unción, era derramado sobre la cabeza del sumo sacerdote (Ex. 29:7) y bajaba por las patillas hasta la barba –larga-, que era una señal de gran dignidad en el Oriente. Como la barba llegaba hasta la escotadura de sus vestiduras sacerdotales, el óleo impregnaba la barba y alcanzaba las doce piedras, símbolo de las doce tribus de Israel, del pectoral del sumo sacerdote. De manera semejante, las bendiciones de toda clase, resultantes de la centralidad de Sión como morada especial del Señor, sólo podían extenderse a quienes viviesen en unidad y armonía fraternas.
4 El rocío es emblema de bendiciones divinas por bajar del cielo sin ruido alguno. Aquí, el pueblo de Israel, venido de todas las tribus y reunido densamente en torno al templo de Sión, es como las innumerables gotas de rocío que cubre los montes, y su concordia en la multiforme cantidad es
condición y causa de prosperidades materiales, nacionales y religiosas, como don del cielo. El Monte Hermón ( ????? ?? , Har Hermon en las coordenadas 33°24?N, 35°51?E) es una montaña que se yergue hasta los 2.814 m (9.230 pies) sobre el nivel del mar y se halla a unos 300 kms de
Jerusalén, por lo que el descenso de su rocío sobre las alturas de Sión es una imagen poética para designar los beneficios del rocío sobre el suelo de Israel.





